CON ESTOS BUEYES HAY QUE ARAR

Observatorio Político
Por Maquiavelo

Si bien el triunfo en los procesos electorales es la meta más codiciada por los actores políticos, ésta debe constar de dos cualidades, una la de la legalidad a toda prueba y la otra es la legitimidad del triunfo por lo que en la presente contienda electoral por venir -todo lo hace ver así- aunque podría caer dentro del rango del primer concepto, de ninguna manera el próximo diputado local por Huachi tendrá la ansiada legitimidad cuando los dados están cargados.  Y si no léalo usted, estimado lector-elector y analice la situación.

En primer lugar, la llamada coalición “Compromiso por Puebla” que en las pasadas elecciones lograra el triunfo a nivel estatal y cuyo nombre hoy está convertido en una marca registrada por el propio Fernando Manzanilla secretario de Gobernación, según díceres y decires aparecidas en diversas publicaciones por igual número de analistas políticos, acabó de facto con los partidos políticos y terminó haciéndolos un mazacote de siglas y colores sin orden ni concierto un -como coloquialmente decimos en la sierra- “chile con huevo”.

De esta misma manera podemos ver a los actuales candidatos a diputado federal por Huauchinango que se piensa “contenderán” con todo por el escaño en San Lázaro y a estas fechas resulta que nada más son fantoches electorales que tendrán sus 15 minutos de reflectores.

Porque el dedo del que manda ya ordenó sea diputado federal el sobrino de Alberto Amador Leal, hermano de Omar Martínez Amador, presidente municipal de Huachi y el resto de los candidatos deberán trabajar muy duro para hacer el “caldo gordo” y que la ansiada legitimidad arrope al triunfador de facto porque la legalidad no está en juego.

Y si no, a qué se debió que, el pasado viernes por la tarde, en el restaurante conocido como “La Choza de los Compadres”, allá en la xicotera, el candidato del PAN Carlos Martínez Amador y del PRI René Lechuga hubieran sostenido una reunión que, por lo que se conoció y supo, fue de gran importancia para que el segundo baje la cerviz y reste importancia a su labor proselitista con el fin de no sólo hacerla de patiño en el proceso electoral, sino decepcionar al electorado al grado de encaminar el voto hacia la única opción válida posible y que no sería otra más que el surgido del clan amadorista y el premio a René sería jugoso al terminar su actuación y tal vez la presidencia de Xico y para Carlos Villalvazo la candidatura tricolor a la presidencia de Huachi en el próximo proceso electoral, ¿cómo la ve usted? Aunque se la deberá ganar a Ricardo Urzúa.

Del resto de los contendientes a diputado federal por Huachi tenemos, por ejemplo, de la izquierda recalcitrante a otro Carlos, éste con otros nombres propios por apellidos, Miguel Ignacio, tránsfuga del PAN, traidor de su partido al alentar el establecimiento local de Convergencia, últimamente sonador de matracas en el PRI dentro del proceso electoral con Urzúa y hoy, “legítimo” aspirante a la diputación federal por el mazacote que encabeza a nivel nacional el Peje y en Puebla Manuel Bartlett Díaz quien, sin duda, será Senador de la República dado que -al alimón- va como plurinominal también, imagínese el panorama, estimado lector-elector.

Su premio por hacerla de patiño será, sin duda, que su cuenta pública 2002-2005 pase ya sin problemas en el Congreso que desde entonces se mantiene estática y con la Espada de Damocles pendiendo encarnada por diversas sanciones hasta la inhabilitación por 12 años que parece, en estos momentos, no surtir ningún efecto y menos los más de 26 millones de pesos que aún falta por comprobar. ¡Guau! Paris bien vale una misa, aunque para él no sería ningún trago amargo más bien un descanso que se deberá ganar como saltimbanqui.

Pero el espectáculo no podría estar completo sin la presencia de la diversidad de género y para ello el dedo flamígero señaló a doña Amelia de la Madrid, ex priísta recalcitrante, (bueno, por lo visto, no tanto) para ser abanderada candidata del Partido Alianza (PANAL) propiedad de la profesora Elba Esther Gordillo y quien por cierto va de acompañamiento con Enoé González Cabrera, otra priísta recalcitrante que por lo que se ve no lo fue tanto, como colera al senado junto con otro tránsfuga tricolor Víctor Hugo Islas.

En su plática con los medios y para comenzar, Amelia dijo, dirigiéndose a los responsables del IFE en la región serrana, estar segura de la legalidad de la contienda electoral, que las elecciones serán límpidas, claras y transparentes y se respetarán los resultados, en fin, lo que de cajón -nobleza obliga- pero nada dijo de la legitimidad aunque para ello agregó que convocará al resto de los candidatos, léase Carlos Martínez Amador, René Lechuga Fosado y Carlos Miguel Ignacio López para que firmen algo así como “un pacto de civilidad” y que la contienda sea limpia sin agresiones o insultos, en pocas palabras, que actúen bien para que gane el que debe ganar y no otro. Entiéndase.

Tal parece que los políticos piensan que el lector-elector está tarado o es un menor de edad que no se da cuenta del teatro en que están metidos, de allí la urgencia de las candidaturas independientes.

De allí se deduce, como escribió en SIN LÏMITES el licenciado Salmerón que, en el PRI, el propio Héctor Sulaimán Safi, presidente de la Fundación Colosio, manifestara que para la próxima contienda electoral, presentarán una plataforma política con expresiones de la gente y las propuestas más sentidas, porque las líneas discursivas de los candidatos deberán estar basadas en la verdad y en los problemas reales de los poblanos.

Por el momento y ante la evidencia de los hechos, que no admite negación posible, con estos bueyes hay que arar.