A PROPÓSITO DE LA SEMANA SANTA

Observatorio Político
Por Maquiavelo

Huele en el aire, se percibe en el ambiente, todo cambió en la Sierra Norte de Puebla a raíz de la equidad de género que ordenó -con base en la ley- el IFE a los partidos políticos cumplieran a cabalidad, por otro lado a Josefina Vázquez se le chispotéo su más profundo subconsciente al ofrecer el fortalecimiento del lavado de dinero, por fin, en qué quedamos, apoyará la lucha contra el narco o la vigorizará.

El cambio de candidatos a diputado federal, lejos de ser benéfico, la realidad es que vino a cambiar todo el panorama y ahora, al menos en el distrito 01 Huauchinango, comienza a sentirse la polarización que se provocó con la elección de la hija de secretario de Seguridad Pública, el Sheriff de la Sierra, Ardelio Vargas Fosado, una jovencita de escasos 25 abriles, para ser exactos, que si bien tiene estudios y capacitación aún le falta mucho por aprender, sobre todo de la Sierra Norte de Puebla que pretende representar en el Congreso de la Unión.

Llevada de la mano por su propio padre así como -por supuesto-, interpósitas personas, pretenden rodearla de un aura que no le viste, sobre todo con demasía, cuando la arropan al grado de quitarle de la boca las palabras al tratar de responder a los escribidores preguntas que por lo sano o capciosas deben ser analizadas al vuelo, sabedores los mismos ayudantes que desconoce el ambiente al que de sopetón, fue arrojada.

Por cierto, haciendo un paréntesis, luego del desafortunado cambio de candidatos a candidatas, en la reciente visita de doña Blanca Alcalá y la siempre querida Lucero Saldaña, no vimos en el evento de inicio de campaña del PRI a don René Lechuga Fosado quien, sin duda, rumia su rabia. Conste, será muy su pariente, pero…

Retomamos donde íbamos; al menos eso es lo que se pudo observar en la rueda de prensa a la que asistieron los medios de comunicación locales y estatales quienes en una serie de preguntas dirigidas, directamente a la damita, el que salía, capote en mano, era Ricardo Urzúa, actual diputado federal de carambola luego de que el titular del escaño, Ardelio Vargas Fosado, solicitara permiso para irse como el Primer Policía de Puebla, aunque, en los hechos, más parece un policía de pueblo, dadas las garrotizas que atiza a cada rato a la gente que por cualquier situación se “atreve” a disentir y protestar por los arrebatos imperialistas del gobierno estatal que tanto afectan a la población.

Misma actitud que fue plasmada luego de que sus uniformados dieran brutal golpiza a manifestantes en Villa Lázaro Cárdenas cuando a pregunta de nuestros reporteros sobre tan beligerante actitud dijo que no venía a repartir flores, palabras que lo pintan de cuerpo entero sobre lo que quienes disienten de los deseos del régimen deben esperar.

En el otro lado nos encontramos con un Carlos Martínez Amador que no necesita de vejigas para nadar, sobre todo luego de haber bregado por puestos de elección popular como presidente municipal de Huauchinango y diputado local en la ante pasada legislatura.

Cómo no recordar sus palabras cuando en una entrevista con medios de comunicación le cuestionaron sobre la candidatura, hoy al Senado de la República, del ex gobernador de Puebla Manuel Bartlett Díaz cuando dijo que: “Al candidato al Senado de la República de las izquierdas Manuel Bartlett Díaz, se le respeta pero sin miedo”

Habría que ver si dice lo mismo en esta ocasión que le toca contender, de manera directa, no sólo contra una candidata emergente con razón de su propio género, sino contra la sinrazón de una oposición beligerante y cubierta con la sombra del cacicazgo más rancio de la región serrana basado en el: “me vendes tu rancho o se lo compro a tu viuda…” habrá que ver si aguanta la presión o de plano, antes de una persecución tipo almazanista, sale por la libre y se va de “a muertito” en esta campaña que le augura un triunfo seguro aunque vaya con las siglas del PAN que en este caso, el partido es lo de menos, ya que la gente vota por la persona, no por el color, las siglas o la tradición.

Por el lado de doña Josefina, el haber dicho en Teziutlán que iba a fortalecer el lavado de dinero, si bien pudo haber sido un lapsus liguae, también pudo haber sido un pensamiento arraigado en lo más profundo de su psiquis que a la fecha parece haberla metido en una batidora. Tan desproporcionada anda.

Lo más curioso de todo esto es que si las mismas palabras las hubiera pronunciado el “gel boy” tricolor ya hubieran dado la vuelta al mundo, para beneplácito de todos los Chapos, lo que sin duda ofrece un panorama de la forma en que muchos medios de comunicación se encuentran a las órdenes de quien manda y les dice qué se dice, qué se publica o qué se escribe, todo esto para escarnio del pueblo. México, creo en ti. Tú hueles a tragedia, tierra mía, y sin embargo ríes demasiado. Tú escribes tu nombre con la “X”, que mucho tiene de cruz y de calvario. A propósito de la Semana Santa.