EL ESPIRITU DE LOS AMADOR

LA PASARELA
Por Antonio Madrid

•          El fenómeno de Los Amador

Parece increíble. Pero no lo es.

Y es que en cada reunión, en cada entrevista, en cada comentario que hacen los miembros del PRI (los buenos y los patito) la figura de Los Amador, está presente. Son, si se tratara del medio artístico, la figura del momento.

Si viene Blanca Alcalá, Los Amador son los protagonistas.

Si viene Juan Carlos Lastiri, Los Amador, vuelven a ser los protagonistas.

Y viene Zavala y –of course- Los Amador, vuelven a ser los protagonistas.

Los tachan de traidores y de que no son priístas, entre muchas otras linduras.

Pero, cosa increíble, su presencia, vaga como un fantasma en cada evento priísta.

Luego entonces, ¿Son tan importantes?

Veamos:

Corría el año de 2009 y la puja por la candidatura a la presidencia municipal de Huauchinango, comenzaba.

Y de qué manera.

Omar Martínez Amador, -hoy alcalde- comenzaba su precampaña con el lema de Yo por Huauchinango.

De Gregorio Marroquín solo se escuchaba el nombre.

Y después de muchos, pero muchos, pero muchos anuncios en falso, donde un día se decía que Omar era el candidato y otro que era Goyo, finalmente este último fue el abanderado del PRI.

Todo fue algarabía.

Y las burlas, claro está, no se dejaron esperar.

Y más tarde, las agresiones, en uno y otro bando.

Y la pregunta surge como la sangre a la herida.

¿Hubo alguien que llevara a cabo la llamada “operación cicatriz”?

No por supuesto, pues envueltos en la soberbia, los “priístas”, -que en realidad estaban en ambos bandos- se creyeron inalcanzables.

Así, la pelea se hizo mucho más feroz.

Omar y sus priístas, se fueron con la Coalición y luego de otra pelea aún más feroz, lograron el triunfo.

Sobra decir que la mayoría que le dieron el triunfo a Omar, fueron priístas.

Y aunque esto se pudiera calificar de traición, lo cierto es que a las cúpulas del PRI, jamás les interesó regresar a dichos priístas a sus rediles.

Hoy, a toro pasado todo parece indicar que la herida está más abierta que nunca, pues sucede, que en las diputación federal, senaduría y presidencia de la República, Los Amador (su gente), parecen ser si no los fieles de la balanza, si algo muy parecido.

Y para colmo, los priístas (los que se quedaron) hoy parecen estar más divididos que nunca, y las acusaciones de imposición hacia la figura de Pepe Guzmán, están a la orden del día.

¿A alguien le queda alguna duda del porqué Los Amador, son la estrella del espectáculo priísta?