EL PODER ABSOLUTO CORROMPE ABSOLUTAMENTE

NOTICIERO DE LA SIERRA NORTE
Por Carlos Castelán

Todas las coronas corrompen a quien las usa
; “Muerte a un Rey” (2003) dirigida por Mike Barker y escenificada por Tim Roth como Oliver Cromwell y Dougray Scott como el General Thomas Fairfax). Sin duda, esto retrata de cuerpo entero al gobierno que hoy padecemos y nos ha hecho la vida de cuadritos desde el principio. La falta de una reforma política, largamente anhelada y comprometida con los intereses superiores del pueblo provocó hoy y a lo largo de nuestra historia la inestabilidad que agobia y la inseguridad que alarma.

De allí que ante la posibilidad de que tengamos una iniciativa ciudadana activa, consulta popular -medianamente creíble- ratificación de comisionados reguladores del Estado, la sustitución del Presidente en caso de la falta absoluta de éste y las candidaturas independientes, logros otorgados a cuenta gotas por una partidocracia rampante y, a lo largo de su historia, más propia para fortalecimiento de camarillas y grupúsculos que se disputan el poder a zarpadas y tarascadas, tal vez las cosas podrían mejorar un poco.

Sin duda calcularon la gota que podría derramar el vaso.

Dejan fuera, sin mota de rubor, la revocación de mandato de funcionarios públicos por parte de los ciudadanos ya que, seguramente consideraron que los excesos de poder de muchos funcionarios públicos deben seguir y ser tolerados por el pueblo.

Lo peor es que se evidenciaron en esto los diputados del PRI al alimón con los del PVEM y el Panal -partido de Elba Esther Gordillo- rechazaron la propuesta del PRD y PT de incluir en el artículo 35 de la Constitución el derecho de los ciudadanos a revocar el mandato a los servidores públicos electos. No manchen señores.

Aunque, vale reconocer, dejaron fuera el clavo ardiente que es la reelección consecutiva de legisladores ya que, de aprobarse, no sería otra cosa más que renacer y confirmar los cacicazgos, satrapías y cuotas de aquella “democracia dirigida” de infausta memoria, no fue punto a tratar y todo porque al tantear el agua a los camotes vieron que eso es, sin duda, cosa juzgada.

El grito maderista de 1910 “Sufragio Efectivo, No Reelección” no sólo trascendió las décadas sino el siglo y el milenio, lo que pone de relevancia nuestro origen como nación independiente, pese a los esfuerzos -de Salinas para acá- para entregar la República a los gringos aunque, valga reconocerlo, Calderón ha hecho hasta lo imposible por realizar el sueño de Robert Lansing (1864-1928)

La propuesta panista sobre la reelección con el garlito de que no la ven como un privilegio para los políticos sino como un derecho fundamental de los ciudadanos, no es más que una verdadera falacia dado que aún sin existir la reelección hemos visto transitar en el mismo puesto a decenas de priístas, panistas, perredistas y todos los “istas” que usted, estimado lector recuerde pero, a nadie del pueblo que como candidato independiente contienda en contra de los partidos políticos que, sin ambages, apestan por la corrupción y la podredumbre que les escurre.

Por otro lado, la revocación de mandato fue rechazada en la discusión llevada cabo por las comisiones unidas, presidida por Alejandro Encinas (PRD) lo que habla que la corrupción al igual que la impunidad, males principales del país, seguirá gozando de cabal salud.

Esperamos que aquellos, hoy gobernantes, que ayer en campaña prometieron a mitad de su mandato se irían si el pueblo se los pide lo hagan realidad y el pueblo opine. Veremos y Comentaremos.