NO MANCHEN

¡Buenos Días Huauchinango!
Por El Huachi

Pues bien, a Dios Gracias, logramos brincar al Año Nuevo 2012, lo que se antoja irreal para muchos             que pensaban en el 1984 o, a más tardar, el año 2000 todo se iba a acabar, bueno el mundo se iba a acabar pero no, las cosas siguen y siguen para bien y beneficio de la Humanidad que, dicho sea de paso, parece ser una cualidad que se ha perdido en el Ser Humano.

Pero dejémonos de filosofadas y vayamos al grano que no es otro más que un comentario dedicado al esfuerzo que la administración municipal en turno hace para encaminar a nuestro querido Huachi a la categoría de “Pueblo Mágico” o un gatopardismo puro, usted decida.

Hemos visto con mucha aprensión cómo y de qué manera la picota cayó sobre las calles Poniente y Norte del Jardín Reforma así como erradicó el pavimento de la calle Hidalgo y Francisco Cravioto no sólo para restaurar la de ya de por sí dañada carpeta de rodamiento sino para enterrar el antiestético y peligroso cableado eléctrico, telefónico y demás armatoste suspendido en los postes que tanto la empresa telefónica como la extinta Luz y Fuerza colocaron y tuvieron su función aunque con una visión aldeana, y ausente del futurismo de hoy, afortunadamente se ofrece una solución a este problema.

Sin embargo no deja de ser, visto con los ojos críticos de la población en general, una falacia, en toda la acepción del término dado que estamos en tiempos electorales y nada mejor que destruir el centro de la población para “mostrar” a la gente que sí, que estamos trabajando, perdón transformando.

Má, de qué habláis mentecato articulista?

Pues nada, en primera la gente critica que el Ayuntamiento destine todos los esfuerzos de los elementos de la Dirección de Vialidad para servir de Valet Parking a los autobuses de la línea de Autotransportes Unión Serrana debido a que con estas obras vieron destruida la entrada de “su” terminal y, como redención a esta molestia, fueron reubicados en la calle Leona Vicario y, para ludibrio del pueblo, además la emprenden contra la gente común que ante la falta de estacionamiento busca dejar su auto por allí cerca o en cualquier lugar y se convierte en un suculento bocado para quitar placas a diestra y siniestra y convertirse, de esa manera, en un importante filón de divisas vía multas. No pues sí, dos pájaros de un tiro.

La gente opina que, si se hubiera puesto a consideración de la ciudadanía qué importaría más, mejorar las condiciones de las calles del centro de la ciudad o sacar de la población las terminales de autobuses como Autotransportes Unión Serrana, USSA, Flecha Azul que hacen el servicio a Naupan, los que estorban en la calle Corregidora, igual que los de la calle Bravo, de igual manera los que esclerotizan la calle Moctezuma y Morelos, allá, por el lado de la iglesia, así como las “terminales” improvisadas de taxis y microbuses, la gente no lo piensa más y se habría inclinado por sacar los apestosos, estorbosos, contaminantes y destructores de calles autobuses y microbuses que, en los hechos, nada tienen qué hacer en la ciudad y sí contribuyen a los tradicionales embotellamientos que a diario debe sufrir la ciudadanía en lugar de buscar un lucro político bajo el nombre de “Pueblo Mágico” ¡!!Puafff!.

De allí que, al mismo tiempo, la gente cuestione sobre la conveniencia de hacer una millonaria inversión y construir un megapuente que lleve el tráfico desde la ciudad hasta la carretera federal, por el lado norte de la ciudad cuando, en los hechos, van a construir una moderna vialidad, igual a como sucedió con el acceso llamado “Bulevar Bicentenario” para que los autobuses de pasajeros lo usen de manera indiscriminada ocupando los dos carriles, no dejando rebasar a los ciudadanos comunes y corrientes, haciendo paradas en donde se les ocurre, “correteándose” para ganarse el pasaje, lo mismo los de la línea USSA que los de Autotransportes Unión Serrana o el resto de los microbuseros, en fin, la debacle. ¡Já!,

O sea, resumiendo, estamos ante un verdadero gatopardismo en donde todo en la ciudad va a cambiar para seguir igual. No manchen.