LINCHAN Y BURLAN A POLICÍAS EN AHUAZOTEPEC

A PUNTO DE COSTARLES LA VIDA A LOS UNIFORMADOS QUE PRETENDIERON DETENER A TALAMONTES
Fuenteovejuna, señor
El hambre, falta de oportunidades y el abandono oficial las causas
AHUAZOTEPEC, Pue.- 9 de marzo de  2012.-NSN.- En una verdadera plaga y atentado en contra de los bosques, debido a la falta de oportunidades de empleo, crisis y hambre, la tala ilegal se incrementa en esta parte de la sierra y a punto estuvo de causar el linchamiento de unos policías por parte de una enfurecida y depauperada comunidad rural.

 

Los hechos sucedieron la madrugada del pasado día 7 de marzo cuando, alrededor de las cinco de la madrugada, los policías municipales fueron alertados por el tránsito, en un camino vecinal, en la demarcación de Tenexac, perteneciente a este municipio, de una camioneta cargada con troncos de árbol de pino en rollo de origen presuntamente ilegal..

Sin esperar más, tres elementos uniformados salieron a bordo de una patrulla hacia el lugar del conflicto para tratar de detener a los infractores así como decomisar la madera ilegal. A poco de circular por las trochas vecinales, observaron entre el monte las luces de un  vehículo al que toparon instantes más tarde.

Se trataba de una camioneta color amarillo con plataforma cargada con trozos de pino misma que, al estar a la mira la patrulla, detuvo su marcha y, acto seguido, el chofer bajó de la unidad y echó a correr hacia el monte logrando evadir la acción de los uniformados.

Allí, abandonada a su suerte quedó la camioneta cargada con la madera, por lo que, los policías, procedieron a procesarla y tomar los datos correspondientes así como poner a resguardo la unidad. En eso estaban cuando, de pronto, un grupo de enfurecidos vecinos de los aledaños, según denunciaron,  los rodeó machete en mano y otros con armas de fuego en las manos esgrimidas de forma amenazadora se les fueron acercando.

Uno de los policías logró ser capturado por la turbamulta y fue inmovilizado cuando le colocaron un filoso machete en la garganta y, el resto de Fuenteovejuna, se le fue encima a los otros dos tratando de desarmarlos.

De acuerdo con una versión, uno de los policías habría disparado al aire tratando de que se alejara la gente y liberaran a su compañero lo que, al parecer, dio resultado dado que al realizar las detonaciones la gente comenzó a desplegarse y buscaba refugio entre los árboles, por lo que soltaron al policía que estuvo a punto de ser degollado.

Mientras, parapetados en su patrulla, medio escondidos de la vista de sus agresores, los uniformados vía radio pedían refuerzos y en eso se encontraban cuando se dieron cuenta que estaban solos, gente desconocida ya se había llevado la camioneta con madera y todo y el pueblo, que momentos antes había provocado casi una tragedia, se esfumó entre el monte.

Todo quedó todo en la santa paz y  calma que de un bosque solitario emana. Sólo el silbar del viento en medio de los árboles y la luz del alba que comenzaba a clarear hacía percibir en el sotobosque las sombras de un gris azulado y en lo alto de los pinos aparecían los  colores del nuevo día pero, de la gente que momentos antes los atacara, ni sus luces.

El colofón: Sólo el policía municipal que estuvo a punto de ser degollado se acercó a la agencia del ministerio público para integrar una denuncia penal que fue asentada bajo el número 206/2012/Huauchinango por resistencia a particulares. Fin del primer acto de lo que en el futuro podría ser una tragicomedia.