REFLEXIONES 14 DE AGOSTO DE 2013

REFORMA ENERGÉTICA, SU IMPACTO EN LA SIERRA NORTE.
Por Juan Manuel Amador
El Gobierno de EPN empezó bien, con un bono electoral amplio y con una visión de futuro para hacer cambios importantes. Así se inscribió una Reforma Laboral y una Reforma Educativa, y se anunciaron la Fiscal o Financiera y la Energética. Sin embargo algo está pasando o algo no está pasando, por que la economía se detuvo, está en recesión, y el crecimiento del  PIB se redujo ya en sus estimaciones.

 

Algo no está saliendo bien y es urgente que ya se empiece a notar ese nuevo Gobierno del desarrollo y del crecimiento.

Por eso cobra singular importancia la propuesta de Reforma Energética de EPN.

Varios son los temas que se pueden analizar en la misma, la reforma de la Constitución, la participación de la iniciativa privada en las utilidades compartidas, la reestructura de PEMEX, su régimen fiscal, y los conceptos de "utilidad" o "renta".

Todos estos temas están acaparando el inicio del debate, y sobre ellos escribiremos más adelante.

Por el momento queremos llamar la atención sobre la propuesta de esta Reforma, para la Generación, distribución y comercialización de Energía Eléctrica.

Y lo hacemos porque aquí tenemos el cuerpo moribundo de la extinta Compañía de Luz y Fuerza del Centro, y un gran número de trabajadores electricistas que aún siguen buscando qué hacer y cómo recuperar su trabajo.

Bueno, pues para bien de la zona, la Reforma Energética reconoce la necesidad de incrementar la participación de particulares en la  generación de Luz, de tal forma que como lo planteó Carlos Martínez en su campaña, hoy más que nunca es posible que los trabajadores de la extinta Compañía de Luz aprovechen su experiencia, y sus conocimientos en esta materia, y se organicen, ya no para protestar, sino para emprender una nueva historia a partir de la creación de una empresa privada o social generadora de energía eléctrica.

Esa es parte de la Reforma del 27 y 28  Constitucionales, que empresas privadas puedan generar y vender energía eléctrica, siempre y cuando la  transmisión  y  distribución  la haga el Estado.

Todos nuestros paisanos electricistas deben pensarlo seriamente y hablar con sus dirigentes para que inicien ya la construcción de este proyecto que puede ser detonador para ellos y para la Sierra Norte. No pueden seguir  esperando que alguien los rescate.

 

Ya es momento de ser emprendedores, de tocar puertas, de convencer, de transformar toda esa energía de protesta en una lucha prometedora y con futuro.