UN “GENIO” CON MAL GENIO

FUE A LA CÁRCEL CON UNA PENA DE 50 AÑOS ENCIMA
Estudiante del IPN, un genio de la Física fue condenado por el asesinato y descuartizamiento de su novia a la que; “maté sin querer”
b_150_100_16777215_00_images_sierra_policia_aa_javier_mendez.jpgMÉXICO, DF.- Agencias.- Un estudiante del Instituto Politécnico Nacional (IPN), experto en Física, un genio en la solución de fórmulas y compuestos, ganador de las olimpiadas de su clase en Europa, fue condenado a 50 años de prisión por haber asesinado a su novia y luego tratar de desaparecerla descuartizándola.

Javier Méndez Ovalle con menos de 20 años de edad  ganó un Tercer Lugar en las Olimpiadas de Física en Europa, triunfo que lo perfilaba como un verdadero ganador en su ramo y que tal vez, más adelante, con los años, podría aspirar a ganar el Premio Nobel de Física hoy espera, si llega a esa edad, salir de la cárcel.

Esta macabra historia comenzó una noche del Verano de 2013, el 27 de junio, y fue cuando todo se le derrumbó al laureado estudiante. Tras el horrendo crimen que confesó, anduvo a salto de mata hasta su captura, un año más tarde y luego de un largo proceso, obtuvo el 30 de Mayo pasado, 2017, una sentencia del Juez Fernando Guerrero Zárate, por 50 años de prisión.

Los hechos, profusamente difundidos luego de conocerse el crimen, comenzaron cuando se conoció que en los contenedores de basura de la Unidad Tlateloloco, habían encontrado los restos de una persona descuartizada que fue identificada como Sandra “N” y luego de las investigaciones todo se decantó en la probable responsabilidad del genio de la Física.

Ya preso, dijo en su declaración el indiciado, el día de autos, junto con la chica a la que 15 días antes había conocido por medio de la Internet, acudió a una sala de cine a donde entraron para ver una película, luego regresaron al domicilio de la joven, en Tlatelolco y fueron a su apartamento del edificio “Presidente Juárez” en donde, según dijo, hicieron el amor y estuvieron platicando.

Luego de un rato, el homicida le platicó que había ganado una beca y que viajaría a Alemania, sin embargo la muchacha no le creyó y le dijo que no dijera mentiras. Eso enfureció al estudiante que comenzó a alegar y a reclamar, aduciendo que era verdad, y ella le respondía que no le creía.

En un momento dado, sigue narrando el hoy sentenciado, la empujó hacia atrás y al caer se golpeó la cabeza, ella atontada comenzó a gritar y él la tomó por el cuello apretándola hasta que dejó de respirar; “la maté sin querer”, dijo a modo de disculpa.

Pasmado y ante el cuerpo sin vida de la muchacha, el “evolucionado” cerebro del genio de la física,  comenzó a trabajar y la mejor decisión que logró fue “desaparecer” el cadáver, destazándolo.

Puso manos a la obra, los trozos de la chica los metió en bolsas de plástico que fueron bajados los once pisos del edificio, desde donde se encontraba el departamento, y lanzados a los contenedores de basura que se encuentran en la parte baja del edificio.

Regresó y se dio a la tarea de borrar las huellas del crimen dentro de la vivienda. Más tarde y se fue al domicilio de sus padres en el Estado de México y posteriormente huyó, primero a Tepozotlán y luego  recaló en San Juan del Río, Querétaro, donde trabajaba y finalmente capturado.

Hoy, tras un largo proceso, fue sentenciado a 50 años de prisión por el Juez Fernando Guerrero Zárate le aplicó, además, el pago de la cantidad de 323 mil 800 pesos por reparación del daño a los herederos de la víctima; 128 mil 400 pesos por daño moral a los padres, y 3 mil 885 pesos por los gastos funerarios de la víctima. Fue enviado al Reclusorio Norte de la Ciudad de México.

CURRÍCULA ESTUDIANTIL
De acuerdo con datos publicados sobre sus estudios, Javier Méndez Ovalle fue ganador de una Medalla de Oro en la XXII Olimpiada Nacional de Física, y para el año 2012 fue triunfador en un concurso de Física en Europa donde, al regresar, fue recibido con bombo y platillo por personal de la Secretaría de Educación para felicitarlo por su participación en la 43 edición de la Olimpiada Internacional de Física en Tallin, Estonia y ponerlo como ejemplo.

En esa época para poder participar en ese evento internacional, era requisito ser menor de 20 años y no cursar una carrera universitaria. Méndez Ovalle, del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyT) 9 “Juan de Dios Bátiz”, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), cumplía los requisitos y entonces recibió un Tercer Lugar, la Medalla de Bronce, hoy, está en la cárcel, con tiempo suficiente para recapacitar y pensar sobre lo que pudo haber sido de su vida si ese Genio de la Física, no hubiera tenido Mal Genio.