SEGURIDAD PÚBLICA MUNICIPAL

Desde las Galias.
SEGURIDAD PÚBLICA MUNICIPAL
César Musalem Jop.
1.- El concepto seguridad afirman los expertos tiene tantas definiciones como actividades humanas existan ya que casi todas pueden ser patrimonializadas.

2.- El de Seguridad Pública refiérese a que cualquier ser humano en cualquier país independientemente de su posición económica y cultural, no debe ser molestado, ni mucho menos agraviado o dañado en su persona, en sus bienes, en sus papeles, en sus documentos, como reza la Constitución Federal.

3.- Los secuestros, las violaciones, los robos directos, a personas o a casa habitación, y los asaltos, son algunos de los delitos emanados de conductas anti-sociales que más nos dañan en nuestra idea mexicana-poblana de seguridad pública.

3.1.- Cuando no se tiene esta Garantía Constitucional en la calle, se derrumban las sociedades sea cual sea su grado de desarrollo.

4.- Mayor erosión social ocasiona la inseguridad pública, cuando esta ataca a una sociedad que se encuentra con una ingeniería de organización social incipiente; presa de la corrupción total; con una mass-media de mediano desarrollo; y con un cuerpo de propietarios-capitalistas activistas permanentes y heraldos leales del capitalismo salvaje.

5.- Ante este panorama desolador al mexicano-poblano sólamente le quedan dos posiciones:

a).- Lloriquear a moco tendido en su casa, en sus reuniones, en sus empresas, negocios y trabajos, llevando el desencanto y la impotencia, negándose como ser racional a exhibir sus potencialidades capaces de cambiar su destino.

b).- Asumir dentro del “Cuarto Camino” el Principio de Realidad, y utilizar esta crisis como un principio para transformar de ahora en adelante y para siempre esta asquerosa realidad proveniente del caldo de cultivo.

5.2.- Este habitat de perversidad y malevolencia que ahora produce las acciones que nos inquietan, fue creado a través de décadas, bien por comisión, por omisión, por complicidades, o por ausencia ya no de Civismo, sino de civilidad por todos los mexicanos.

5.3.- O bien por pensar: que si las cosas se ponen difíciles nos vamos para Estados Unidos o para Canadá. La otra opción es imitar al peninsular que allá por los años setentas protagonizaba el Chino Herrera en los teatros y bares del D.F. (La Roma Mexicana). Le decían: Chino el mundo se va a acabar por la guerra atómica y el artista contestaba: por mí no hay problema, me voy para Yucatán.

6.- Nadie en Puebla en caso de conflagración criminal se irá para ninguna parte, salvo los pudientes que son escasos.

6.1.- Los que nos quedamos admitamos que debe haber un gobierno serio y altamente responsable obligado no a proteger a la ciudadanía sino a toda la poblanidad. Pero este gobierno tiene tres poderes: El Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial, y dentro de nuestro mismo territorio existen otros dos tipos de gobierno, representado el federal por las delegaciones federales, y 217 gobiernos municipales autónomos e independientes con su asignación presupuestal debidamente etiquetada. 

7.- Como todos y cada uno de los poblanos vivimos, trabajamos, y dormimos en alguno de los 217 municipios, sería suficiente en principio con que los gobiernos locales llamados también ayuntamientos asumieran su total responsabilidad y actuando con valor cristiano, sin timoratéz y con alta responsabilidad social:

a).- Convocaran en forma pública, universal, y abierta a toda su sociedad municipal, para prestar el servicio de servir a los demás, que eso hacen los policías íntegros.

b).- Que a los convocados se les aplique ante testigos veraces y hombres probos de su comunidad, los exámenes mentales que el especialista en esos campos determine, además de haber aprobado los requerimientos atléticos del caso, posean mentalmente cualidades de lealtad hacia la autoridad, ecuanimidad, honradez y valentía.

c).- Que antes de fijar los (cuantiosos muchas veces) sueldos de regidores, síndicos y alcaldes, amén de asesores y asesores de los asesores, con el Consejo Municipal de Seguridad (el artículo 115 Constitucional Federal obliga a la participación ciudadana y vecinal), se les asignen plazas de base, sueldos, compensaciones por el buen desempeño, premios y estímulos, así como una escalafón en que por antigüedad, por productividad, y por lealtad al servicio estén protegidos de por vida.

d).- Necesitamos para ello también el trabajo legislativo patriótico y nacionalista, alejado de actitudes partidarias-electorales de todos  los diputados poblanos.  La base de esta  nueva casta policiaca estaría sujeta a los vaivenes trianuales.

7.1.- Ya que cada trienio con la indiferencia ciudadana mexicana, los policías municipales son removidos casi todos cada tres años, tirando no a la basura sino al despeñadero más profundo: Las capacitaciones, las calificaciones, los ejercicios, y las experiencias exitosas y de fracasos acumuladas en treinta y seis meses.

7.2.-  Y aún menciono lo peor. Suman en números redondos los policías municipales en todo México ciento sesenta mil.  ¿Cuántos de ellos no se retiran llenos de odio y encono contra una sociedad incapaz de asimilarlos en este trabajo tan digno y tan incomprendido?.

Sumando la seguridad de los 217 municipios, obtendríamos la seguridad estatal, y sumando las de los 32 estados federados obtendríamos la nacional.
NUESTRA CASA.- ¡Viva México….cabrones! Gritaban los viejos españoles, acompañados de los árabes Budib, Levién, Abrahám, Jop, Henaine, Taja, Macori, Amuelhad, allá en la Mixteca Profunda.   ¡Mueran los gachupines!.