LOS ACOMODOS POLÍTICOS

Observatorio Político
Los acomodos políticos
Por Maquiavelo 
Octubre 16 de 2017
No hay fecha que no se cumpla  ni plazo que no se venza y eso lo vemos en los nuevos tiempos de acomodo rumbo al proceso electoral del 2018 en donde el país deberá elegir, por primera vez en su historia, todos los puestos de elección popular.

Es decir, desde Presidente de la República, Senado, Diputados Federales, diputados locales y presidentes municipales, el cambio completo de autoridades de elección popular, un reto histórico o histérico, según se le quiera ver,  sin duda.

Y sin duda también la oportunidad única de elegir a quienes consideramos no sólo más aptos, sino más decidido para emprender cambios, elegir opciones y ejecutar acciones en beneficio de una comunidad harta de la inseguridad, la violencia, la delincuencia, el abuso, la extorsión, la amenaza, la corrupción y la impunidad.

Males, todos estos que se desataron a raíz de una transición política que nos trajo, doce años, del PRI al PAN y al treceavo nuevamente al PRI que al cabo de tres sexenios años no sólo resultó fallida, sino provocó el nacimiento de una partidocracia engañosa, malentendida…criminal.

Una clase política convertida en una especie de crimen organizado que dio paso a una inédita forma de gobierno que pasó de partidista a pandillera con el famoso y oprobioso “Pacto Por México”. Plan con maña que diera nacimiento a una partidocracia rampante y delictiva bajo el lema, “ahora tú, mañana yo, después él” y así hasta el infinito, pero solapándose, unos con otros,  cuantiosos atracos a la nación, la venta de propiedad de los mexicanos, protección a los abusos del comercio extranjero en suma, una brutal regresión a nuestra historia patria, contrapuesto a lo contemplado por el Congreso Constituyente de 1917 que, si volvieran a nacer esos legisladores de hace un siglo, fusilarían sin   miramientos  a los nuevos miembros del Congreso de La Unión y hasta al propio mandatario inepto y onagro que tenemos sentado en la Primera Silla del país.

En ese ambiente de tensión y desorientación, los militantes viejos de los partidos políticos más añejos, con ideologías firmes dentro de sus institutos políticos buscan enderezar el rumbo de los acontecimientos, tratando de cambiar la percepción ciudadana de “ahora sí”, vamos a trabajar y luchar por México y los mexicanos.

Sin embargo lo difícil es cómo explicar y de qué manera convencer al pueblo para  hacerlo cuando en los hechos observamos taimadas acciones para mantener la hegemonía ya no partidista, sino pandillera.      

Porque, estimado lector, si bien la Reforma Electoral hoy contempla la inclusión en las boletas de elección la nueva figura del Candidato Independiente, es decir, el Candidato que, sin tener militancia partidista y sin más currícula que su conocimiento y trabajo en la comunidad, encuentra mil trabas para poder aspirar y ofrecer una verdadera opción a un público harto de siglas y colores partidistas.

Por si no fuera poco, las siglas partidistas hoy tan denigradas por su trabajo sucio cuando llegan al poder, permiten ofrecer una “candidatura ciudadana”. es decir, buscan entre los que pretenden ser candidato independientes a aquél que más prometa y tenga penetración entre el electorado para cooptarlo y convertirlo en su “Candidato Ciudadano”.

Y esto, sin rubor, sin la vergüenza que trae aparejada una falta de capacidad para la formación de cuadro políticos firmes y fuertes y, lo peor, en demérito de aquellos que con militancia, pago de cuotas, trabajo partidista, permanencia en sus filas y verdadera capacidad de servicio y con todos los derechos para aspirar legítimamente a un cargo de elección popular, son hechos a un lado. Tan sólo para tratar de ganar el proceso electoral al ofrecerles, a los ”independientes” o por qué no decirlo, "políticos emergentes", de entrada, el famoso “voto duro” es decir, el voto que de por sí tienen en su cartera y éstos, quienes sin mayores expectativas para competir en igualdad de condiciones y esperando ser llamados a filas, se someten, se agachan y si llegan a ganar se convierten en uno más de esa borregada sometida y bandida. Con esto, regresamos a aquella frase que el Dante encontró a las puertas del Infierno: "...Perded toda Esperanza..."   

Y esto debido a que el "Voto Duro" de los partidos proviene, principalmente, de la masa indigente, gente depauperada por la economía neoliberal que existe en el país desde hace casi 30 años y que lo único que ha logrado es que el 50 por ciento de los mexicanos estemos en la pobreza. Pobreza que acogota a pueblos enteros que apenas sí sobreviven dentro de algunos programas sociales manipulados y entregados selectivamente a seguidores partidistas que hacen a un lado a los del bando contrario, pese a ostentar las mismas carencias, es decir, durante todo el tiempo afirman votos por despensas o votos por “el Progresa”, "60 y Más" o "Adultos Mayores" como suelen decir los beneficiarios “sociales” quienes por ese simple hecho se convierten en voto cautivo. aunque exista la frase “este es un programa social fuera de partidos políticos…” de allí el nacimiento de "las líderes de colonia", gente con cierta capacidad política y mucha rapacidad para convencer y vencer, gracias al hambre de la masa ciudadana, para cooptarla por medio de una despensa, 200 ó 500 pesos por el voto.      

Por eso los partidos políticos eligen a futuros candidatos “independientes” de riesgo en contra de su propia militancia, porque en los hechos les representan algún riesgo y mejor los convierten en “candidatos ciudadanos” bajo sus siglas y colores, que les abanderen sus causas perdidas a puestos de elección popular debido, precisamente, a esa falta de trabajo partidista el torcimiento de los servicios social y la falta de apoyo real a las causas del pueblo, pero esto sólo es posible por medio de un rapaz contubernio partidista. Con esto en marcha aspiran a ganar una de dos cosas; la primera lograr el porcentaje de votos mínimo para no desaparecer de la nómina y la segunda hacerse del poder y en una de esas, hasta las dos cosas al mismo tiempo para seguir depredando. Pero eso, en breve, lo Veremos y lo Diremos.