DEMANDAN A PEMEX COMUNIDADES DE LA SIERRA NORTE

DEMANDAN A PEMEX COMUNIDADES DE LA SIERRA NORTE
FRANCISCO Z. MENA, Pue.- Centenares de firmas fueron estampadas en una Acción Colectiva para entablar una demanda en contra de Petróleos Mexicanos cuyos derrames de petróleo sobre las aguas que abastecen a la población genera graves daños que no sólo no son remediado, sino que ni siquiera contienen los derrames que ya tienen dos años de seguir manando.

Por esta situación y ante el agotamiento de sus fuentes de agua limpia, pérdidas económicas por la muerte del ganado, la creación de negros pantanos venenosos donde había agua limpia y toda clase de problemas que esto acarrea, la gente se siente abandonada.

Maldicen la negligencia de la paraestatal para apoyar a las comunidades de Benito Juárez, Huitzilac, Espinal y Coyolito, pertenecientes a este municipio, quienes se unieron para integrar, con el apoyo de un bufete jurídico, una denuncia formal que se denomina “Acción Colectiva”, misma que fue firmada por cientos de vecinos de estas localidades.

Lamentaron que el alcalde Víctor Vargas García, junto con el Cabildo no haya siquiera atendido, “por decencia” dicen los pobladores, esta grave situación que se padece desde hace dos años.

Son poco más de mil personas las que unieron su firma en este documento.
La figura de la Acción Colectiva, explicó el abogado Ricardo Moreno Correa, quien lleva el caso, es una figura relativamente nueva, fue incluida en la Constitución  así como en el Código Federal de Procedimiento Penales con el fin de que comunidades enteras puedan proceder de manera colectiva cuando sean vulnerados  los intereses de un pueblo.

Los vecinos se quejaron de que la falta de agua en un municipio que se encuentra dentro de la huasteca poblana, cuyas altas temperaturas obligan al ganado a buscar agua y, aunque los cuidan,  algunas veces escapan y abrevan en aljibes contaminado con petróleo los animales mueren envenenados.

Señalaron que aunque han pedido el apoyo del mismo gobernador del Estado Antonio Gali, sólo el silencio les ha respondido. La gente, comentó, doña María, una mujer de provecta edad y enojada por lo que les sucede sentenció; “pero ya vendrán a pedir el voto y, entonces, será la de nosotros…”