PRESENTAN EJEMPLARES DEL HANDICAP "POR CASA PUEBLA"

EL HANDICAP POR CASA PUEBLA ARRANCÓ CON MAÑA
Por el Caballerango de la Sierra
Interesante aunque truculento se mira el Clásico “Por Casa Puebla”, un hándicap que a últimas fechas ha venido en demérito debido precisamente a que en todas las cuadras, un sujeto, un verdadero gángster  llegara con las mejores fichas en la mano para dirigir el Hipódromo de Los Clásicos y se convirtió en un verdadero embaucador, abusivo, prepotente y ególatra.

Dirigente de una mafia que todo lo arrasa desde hace un lustro, convirtió en una porqueriza las caballerizas de todos los ejemplares pura sangre que hoy se miran sucios, macilentos, desaliñados, hambrientos y, sobre todo, codiciosos, con todas las ganas de sobresalir y terminar por huir del atascadero en el que se encuentran, no motu proprio sinoacotados por la mano que todo lo mueve.

En esta ocasión, la situación se podría mirar muy diferente a los anteriores Clásicos luego de que casi todos los ejemplares son, de una u otra manera, manejados por los adláteres, socios y compinches del mafioso mayor y quienes en una “Operación Pinza” tratarán de llevar a una encerrona a un caballo que muestra un supuesto alejamiento de esa mafia de poder y sin duda podría “Hacer la Chica”. Es decir, como se estila decir en los grandes hipódromos de los Estados Unidos,  “Make a Killing”, lo que marcaría un hito en la historia estatal. 

Nos referimos a un caballo de mediana edad de sangre dulce, pero no falto de fuego en los ojos que de tanto casi se desorbitan en el partidero, retinto carey, de nombre “El Acashapo” de la Cuadra Morada se le mira desgarbado, un poco empastado, pasado de peso, con la contrariedad de una pata chueca que por lo visto, a tanto tiempo acostumbrado no le resta enjundia para la carrera y pese a todo esto podría dar un buen salto al inicio de la contienda y ponerse a salvo, a la cabeza del asedio y el ardid, como su única opción porque, si tantito se atrasa, no le arriendan las ganancias.

Una verdadera encerrona, treta de jockeys confabulados con la que se pretende liberar el paso a una yegua o un caballo elegido.

En esta ocasión, todo sería por una yeguona de mediana edad color ruano, sin partos, horra, ligerera, langarita, ojos claros, canilla de venado, espada romana, anca partida, ancha de pecho, nerviosa y pateadora de la cuadra Arco Iris.

Favorita del gángster  principal, de nombre “La Comadre” es la yegua de la que se dice (según los mentideros del Hipódromo) pretende llevar al primer lugar para hacerse del Gran Clásico Por Casa Puebla. Allí esta yegua ha tenido un machero de segunda en los últimos cinco años y regresaría para ser la primera yegua en encabezar el lugar destinado desde siempre, a potros, caballos capones y matalotes selectos.

Por el lado de la Divisa Verde, Amarillo y Blanco, hay un caballo de sangre árabe, langarito, bien parado, buena edad, nervioso con el nombre de “El Moro”, que le valiera ser descalificado hace algún tiempo debido a que se adelantó al pegar un salto en el partidero y tratar de sacar ventaja, lo mandaron al potrero castigado.

Sin mayor publicidad ni conocimiento de esta bestia, se encalmó en el potrero, echó lana en el lomo, se le enredó la greña del rabo y la crin en los zarzales, perdió el herraje y le creció el pelo en orejas y cernejas, en una palabra, sufrió el abandono total.

Hoy bañado, recortadas las pezuñas y los pelos sobrantes, herraje nuevo, cepillado y ayateado, mejor comido y con una buena  dosis de clembuterol, aprendió la lección y hoy será el primero en cumplir las órdenes del Jefe Mayor.

Por ello, dicen los conocedores, lo veremos cerrarle el paso al “Acashapo” y tratar de sacarlo de la contienda. Aunque podría ser sancionado por los jueces. Lo único que le interesa es jugar bien su baza para que, aunque pierda, al terminar la carrera lo regresen a las caballerizas de lujo, pese a que sea en alguna zahúrda. 

De la Cuadra Tricolor, hay un caballo panzón, chaparrón colorado cabos negros, nervudo que en otras épocas pudo haber ganado El Gran Clásico por Casa Puebla, de nombre “El Pinolillo”, hoy se le mira por los expertos con mucho escepticismo y no le arriendan las ganancias. Mal catalogado en las expectativas de triunfo dicen que si bien tuvo sus tiempos de haber sido el mejor candidato a ganador lo metieron en el peor momento y tan sólo para ser un perdedor.

La gente que rodea el Paddock lo mira, lo critica y lo señala como un caballo bueno, pero…no es su mejor momento” insisten.

Comentarios que en voz alta de los apostadores, la gente común escucha y no le dan muchas expectativas de triunfo, sobre todo teniendo en cuenta que el gángster  tiene socios y parientes al interior de la Cuadra Tricolor quienes hacen lo que se ordena y preguntan lo que ignoran, la traición ronda sus aires de mesteño.

“El Pinolillo”, caballo, de color ruano, achaparrado, fuerte de remos, más propio para el arado que para el carril, luce empastado, poco grano y mucho zacate, casi nada de malacate se le podría ir en sólo trotar y dejar que se aleje el grupo ganador. Tan sólo en espera de que esa actitud le gane algún premio de consolación de parte de los principales manejadores en la capital del país y no lo vayan a mandar a los potreros o a los pantanos. Mala sangre, mala suerte, mal momento.

Del resto de los competidores, nada que haga pensar podrían correr de manera individual por el triunfo, sino que les será marcado el paso y más a trote rápido que a carrera tendida, van a servir a los intereses comunes del hipódromo en este “Hándicap Común”, como tras bambalinas le llaman.

Por ejemplo “Mentor”, un potro entero, mañoso y resabiado de la cuadra Turquesa, ni siquiera hará por ganar esta carrera, dado que su destino está manejada por una mujer de mala catadura a la que todos conocen como “La Maestra”. La mujer, una verdadera trapisondista confinada a una cuadra cercada con alambre de púas para que no escape luego de que por mañosa y “juilona” en el Hipódromo Nacional, donde sólo se permiten triquiñuelas a los escogidos cayó en falta y hoy paga ese pecado.

 

Así, “Mentor” servirá para tratar de patear, empujar, tratar de sacar del carril y estampar contra la valla al “Acashapo”, de la Cuadra Morada, quiere hacerlo morder el polvo para alejarse orondo y riendo seguro de que se fijarán en él y tendrá, por esta “meritocracia” hipodromeril, un buen machero, pienso seguro así como maquilas gratis habida cuenta la yeguada tan grande que hoy pasta en los potreros de “La Jefa”, como le dicen, aunque la cría si la llegara a dejar, sería más propia para la carga y el arado, tal como es su estirpe. Así luce al inicio este “Hándicap por Casa Puebla” que en los próximos días, al comenzar la carrera, se tornará de lo más interesante y narraremos tal como lo veamos.  Salud.