GUSTAVO CORONA PÁRROCO DE HUAUCHINANGO AL FRENTE DE UN CONTINGENTE DE FELIGRESES “TOMÓ” LA CASA DE LA CULTURA DE HUAUCHINANGO.

GUSTAVO CORONA PÁRROCO DE HUAUCHINANGO AL FRENTE DE UN CONTINGENTE DE FELIGRESES “TOMÓ” LA CASA DE LA CULTURA DE HUAUCHINANGO.
b_150_100_16777215_00_images_sierra_nacional_a_toma_casa_cultura1.jpgHUAUCHINANGO, Pue.- 25 de Junio de 2018.-NSN.- Tomando como fecha el Día de San Juan y a la hora de la misa dominical del mediodía, Gustavo Corona, encabezó a un grupo de feligreses católicos para invadir la Casa de la Cultura de Huauchinango, cosa que de momento lograron.

Aprovechando la ausencia de las autoridades en el municipio ya que,  de acuerdo con versiones extraoficiales, estarían en la ciudad de Puebla para asistir al cierre de campaña de la candidata al gobierno estatal Martha Erika Alonso, los feligreses, junto con el sacerdote, cargados con imágenes de santos. Estandartes y pancartas,  llegaron para “recuperar”, dicen ellos, el lugar.

Los manifestantes salieron por la parte frontal de la  iglesia católica, desde la capilla del Señor del Santo Entierro (“recuperada de igual manera en 1986”) que hoy sirve para la adoración del Patrono de Huauchinango y se trasladaron hasta la Casa de la Cultura, ubicada en la parte oriental de lo que en el Siglo XVI fue un Convento Agustino.

EL LUGAR ALBERGA UN CENTENARIO ACERVO CULTURAL DE HUAUCHINANGO
b_150_100_16777215_00_images_sierra_nacional_a_toma_casa_cultura2.jpg
Una vez allí, forzaron chapas, cerraduras y candados para abrir de par en par las puertas, penetrar e instalar un altar para oficiar la Santa Misa a la congregación allí presente.

Con esta nueva toma de las Casa de la cultura, se repite la historia de un acontecimiento similar sucedido hace 31 años, el Día de la Navidad de 1987.

En ese entonces el párroco Gustavo Corona al frente de sus huestes y con singular enjundia ingresó de manera violenta a una antigua capilla quemada y que estaba sin uso, salvo los troncos y restos llenos de humo de la quemazón, sucedida años antes, hasta que el gobierno del Estado restauró y acondicionó el lugar para dar cabida a la Casa de la Cultura y salió con la ganancia.

Hoy, en la actualidad, el lugar recién “recuperado”, desde hace más de medio siglo, lo usaron las sucesivas administraciones municipales, para varios rubros, ha sido desde bodega en sus principios, hasta que se instaló allí en los 60’s la Escuela Secundaria Lic. Benito Juárez y en los 70’s la Escuela Preparatoria Licenciado Benito Juárez, ambas por Cooperación.

De estas instituciones salieron decenas de generaciones de estudiantes, muchos de ellos presentes en esta toma de instalaciones en donde, desde hace unos 30 años  se alberga el acervo cultural de Huauchinango que incluye desde tiempos de la Colonia, así como la Biblioteca “Sandalio Mejía Castelán” que cuenta con miles de volúmenes al servicio de la comunidad, colección de pinturas y objetos de gran valor artístico y económico que se espera no esté en riesgo..

ALLÍ ESTARÍA EL HUERTO DONDE LOS MONJES CULTIVABAN PARTE DE SUS ALIMENTOS
b_150_100_16777215_00_images_sierra_nacional_a_toma_casa_cultura4.jpg
Todo este lugar, que originalmente albergó un conjunto de construcciones de uso monacal, luego de los años y los sucesivos movimientos desde la Reforma hasta la Revolución, fue desmembrado subsistiendo únicamente bajo el control de la iglesia la parte Oeste, así como el atrio, donde hoy se erige la cúpula, así como la parte Sur donde se encuentran las oficinas de la sacristía.

Sin embargo la parte oriental así como al norte de lo que entonces fue una manzana completa, los terrenos habrían sido o bien vendidos o bien invadidos, ante la ausencia de la autoridad eclesiástica y la preponderancia revolucionaria.

Por ello, cuando fue menester instalar la escuela Secundaria el lugar elegido fue la parte trasera al atrio de la iglesia en lo que, según dicen habría sido el huerto de los monjes y ya fue “recuperado” aunque dicen que está pendiente el resto de los terrenos al norte y noreste, que están en manos de particulares y que podrían ser, de igual manera, “recuperados” ante la mirada impávida de la autoridades terrenales.

En sus declaraciones públicas el párroco Gustavo Corona dijo que estaban allí porque así lo decidió el pueblo, “a mí me toca servir al pueblo y a cada autoridad civil también le toca servir al pueblo”, dijo admonitorio.