EL PROBLEMA DE LA BASURA EN HUAUCHINANGO

¡Buenos Días, Huauchinango!
EL PROBLEMA DE LA BASURA EN HUAUCHINANGO
Por El Huachi
b_150_100_16777215_00_images_sierra_nacional_a_basura_huauchinango.JPGDesde hace décadas, se ha tratado de combatir el problema que genera la disposición de los desechos urbanos de Huauchinango y muchos otros municipios de la Sierra Norte de Puebla cuyas autoridades municipales, cada vez más, están convertidas en principales diseminadores de grandes focos de contaminación.

Contaminación que se observa ya sea en ríos, cañadas, laderas, bosques  o cualquier lugar que se les hace bueno para generar allí un tiradero al aire libre de basura o “relleno sanitario”  y que tienen todo de relleno pero nada de sanitario.

Si bien esto trae como beneficio focos importantes de alimentación para que prolifere la fauna carroñera provoca, al mismo tiempo, puntos de origen para la diseminación de bacterias que podrían inducir desde leves hasta graves daños a la salud humana, amén de que el nivel freático o acuíferos subterráneos, donde mucha gente se provee de agua para su hogar, tiene alto riesgo de contaminación y por lo tanto acabar con esas reservas de un Derecho Humano. Porque de tal manera ha sido así considerado por la ONU, el acceso al agua limpia.

Cómo creer a una administración municipal como la de MORENA en este municipio de Huauchinango cuando se evidencia que el problema fue provocado por la necedad del alcalde Gustavo Vargas Cabrera, para depositar a güevo la basura (por usar una muy mexicana expresión de hegemonía) de Huauchinango en Zacatlán y la Comuna del manzanero municipio negarse, debido a que las casi 90 toneladas diarias que salen de los hogares huauchinanguenses, cerca de tres mil toneladas mensuales, reducen de manera dramática la capacidad de ese relleno sanitario y por lo tanto el tiempo de uso real.

Sin embargo el alcalde de MORENA, Gustavo Vargas Cabrera, tozudo, necio y envalentonado  por el triunfo de AMLO, trató de intimidar, por medio de “un recurso” ante la Justicia Federal que promovió, un  Amparo (¿) más propiamente dicho, doblegar a Luis Márquez Lecona, alcalde de Zacatlán, pero le contestaron que simplemente no procedía.

Incluso invocó, exhortó y casi maldijo  al propio Gobernador Tony Gali y al Secretario de Gobierno, Diódoro Carrasco para provocar que le ayudaran a someter al presidente de Zacatlán que abriera las puertas del Relleno sanitario zacatleco y como una respuestas lógica, nadie le hizo caso, lo tiraron “de a loco”.  Aunque a la gente de Huauchinango dijo, como buen tunante; “nos tenían detenidos los camiones (de la basura) en Zacatlán” lo que en realidad no fue cierto dado ya que fue su misma necedad para abrirse las puertas, a como diera lugar, los mantuvo allí más de 70 horas, según la versión de los propios trabajadores de limpia, pero no se les permitió entrar. Necio uno y en su Derecho el otro.

En el ínterin el tiempo, invaluable, se perdió, la basura se acumuló en las calles, la peste y la contaminación era a todas luces inaceptables, la gente protestó y mentó madres a Dios dar. Hasta una denuncia ante la COFEPRIS se invocó entre profesionistas.

Finalmente el Ayuntamiento dio como solución el depósito de la basura en el Relleno Sanitario de Tulancingo y se conoció que el costo de este servicio, en el cercano municipio hidalguense es de unos 150 pesos la tonelada, lo que significaría una erogación de casi 500 mil pesos mensuales, unos seis millones de pesos al año, costo que no ha sido oficialmente dado a conocer por el Ayuntamiento de Huauchinango.

Si bien dijo, de parte del mismo alcalde, en su cuenta de Facebook,  que “actúo responsablemente ya que podía haber tomado la ruta más fácil de tirar la basura en una barranca, pero no, "soy responsable con la ecología…”

Sin embargo en notas aparecidas en medios de comunicación del centro del Estado se dio a conocer que tanto Xicotepec como Huauchinango siguen con graves problemas de basura al contaminar grandes espacios a cielo abierto. Ya que,  en Huauchinango, la empresa contratada acude por la basura en el lugar de “transferencia” (el Recinto Ferial !uuups!) y se llevan dos góndolas llenas de basura a quién sabe donde la vayan a tirar. “pero eso no es problema de nosotros…” nos comentó un funcionario del H. Ayuntamiento. O sea pagan porque se lleven la basura, pero ¿no monitorean dónde la tiran? Por Dios. Con razón dicen que Huauchinango contamina en Tulancingo una barranca con su basura. Atole con el dedo al pueblo? 

Incluso, más de los mismo, hay una muestra de ello en la necia intención del Ayuntamiento para abrir un espacio en la zona boscosa de Matlaluca y Nopala para establecer en ese lugar un relleno sanitario que ya, en el reciente pasado, fue conocido como un fracaso en la pasada administración y que hoy, no piensan, luego insisten.

Ojalá y la Comuna como primera medida de conocimiento en el tema presente de manera pública el Estudio de Impacto Ambiental otorgado por la SEMARNAT para usar ese espacio en Nopala  como un nuevo foco de contaminación no sólo del aire y  el ambiente, sino de los mantos freáticos que atentan contra los Derechos Humanos de quienes viven allí o a kilómetros de distancia y usan esas aguas prístinas para sus propias necesidades en el hogar. Urge conocer el documento antes de que inicien con otra arbitrariedad ecológica y tratar de “convencer” a los pobladores de ese lugar de las “bondades” de establecer allí su foco de infección, al igual que lo hacen en Tulancingo. Conste.