LA CRISIS DE HUACHICOL EN LA SIERRA DE PUEBLA

¡Buenos Días, Huauchinango!
LA CRISIS DEL HUACHICOL EN LA SIERRA NORTE
Por El Huachi
A unos cuantos días que el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador diera a conocer el nuevo plan del Gobierno Federal para acabar con los Huachicoleros de Arriba y los Huachicoleros de Abajo, en esta zona serrana del Estado de Puebla hay ya una crisis de huachicol. 

El Huachicol, para los neófitos, es el término que el vulgo usa para denominar a los hidrocarburos extraídos ilegalmente de los  ductos de Pemex y que, en esta región, atraviesan la zona norte del Estado de Puebla ya que son la columna vertebral del transporte de petróleo desde el Golfo de México hasta el altiplano y las refinerías ubicadas en la zona centro del país.
El auge del robo de hidrocarburos en la Sierra Norte de Puebla se dio, significativamente, luego de que las acciones de combate a este flagelo económico para la paraestatal PEMEX se intensificara en el centro de la entidad poblana.

Esto en la zona conocida como “Triángulo Rojo” abarca los municipios de  Amozoc, Tecamachalco, Quecholac, Palmar de Bravo y Atzitzintla municipios desde donde se extrae y se distribuye la gasolina robada a los ductos de PEMEX  y se vende a consumidores particulares, transportistas, materialistas, gasolineras e, incluso, hay la sospecha de que hasta administraciones municipales, son consumidoras de gasolinas y diesel robado y estarían dentro del consumo de las lista de clientes.

El grueso de la sangría a Pemex, por parte de los ladrones de combustibles, es decir, los Huachicoleros de Arriba, según dio a conocer el Gobierno Federal. ascendería  a unos 58 mil 200 barriles al día y si sabemos que el barril contiene 159 litros de hidrocarburos la cifra es de más de nueve millones de litros diarios de los cuales el 80% del robo se cometía con apoyo de la red interna en Pemex, es decir, la llamada Pemex Logística . 

Además existe la hipótesis de que, de todo el robo de combustible al país, menos del 20 por ciento es la ordeña de tubos, directamente en las líneas de conducción y que tal maniobra habría sido usada para justificar la sangría total y que hoy se sabe es de menos del veinte por ciento, es decir, una especie de pantalla para justificar el robo en grande.

En este caso, según se dio a conocer, los Huachicoleros de Arriba trabajan de tal manera que todos operan de manera conjunta dentro de una total y absoluta complicidad con las autoridades y una efectiva red de distribución.

Una vez puestas en operación ls vigilancia, luego de que apenas hace una semana se anunciara las estaciones de bombeo de PEMEX y otras instalaciones serían vigiladas por personal del Ejército Mexicano, la caída del huachileo se ha reducido de tal manera dramática que ya acusa una significativa  caída de oferta al grado que el redes sociales ya hay quien pregunta: “dónde podría conseguir huachicol”, porque sus habituales vendedores ya no tienen producto.

En esta región serrana las tres estaciones de bombeo de PEMEX; Xicotepec de Juárez, Huauchinango y Beristáin, ya cuentan con la vigilancia de personal del Ejército Mexicano que ha desplegado incluso una vigilancia externa en los inmuebles así como en los almacenamientos, entradas y salidas de las instalaciones, tal como se hacía ya hace varios años cuando en cada estación de bombero había prácticamente un cuartel del Ejército.

Así que bien podríamos decir que se acabó el negocio del huachicol que desde adentro llevaban a cabo personal de PEMEx y sindicalizados. Ahora, según cuentan en los mentideros es Romero Deschamps, el líder sindical, el principal huachicolero nacional.

Sin embargo, cuentan los que saben, que en Pemex Catalina existe un sujeto, sobrino de conocido líder petrolero huauchinanteco que se ha significado por su actividad en el robo de hidrocarburos y que, incluso, hace gala de lujosos vehículos que no van acordes con los sueldos que percibe el personal además de dar muestras de prepotencia inaudita al acudir en estado etílico a las instalaciones petroleras e incluso ha hecho uso de armas de fuego para disparar sin ton ni son. Así, que si quieren comenzar una limpia, deberán parar las orejas y aguzar los sentidos. Por el rastro que dejan los podréis encontrar. Conste.